- Improvisar diferentes patrones rítmicos sobre un compás de 3/4.
- Aprender una nueva canción del repertorio.
- Analizar los distintos elementos del compás de la canción.
- Cantar a varias voces.
- Aprender la canción con el nombre de las notas.
- Interpretar con los instrumentos de lámina la canción a varias voces.
Actividades:
1. La primera actividad consistió en realizar una rueda de presentación sobre un ritmo de 3/negra. Se trataba de un obstinato con percusión corporal, la cual consistía en una patada en el suelo, una cachetada en el muslo, y una palmada. Sobre esta sucesión de sonidos creando un ritmo cantábamos la frase "hola me llamo ____", coordinada con la percusión. Luego repetimos lo mismo, pero con sílabas sin significado, es decir, un ejercicio de prosodia: improvisábamos unas sílabas, y los demás las repetían.
2. La segunda actividad estaba relacionada con la anterior: aprendimos una canción y analizamos sus elementos del compás (acento, pulso y subdivisión), y así descubrimos que era una canción escrita en 3/4, al igual que el ritmo que antes habíamos realizado. De este modo, la cantamos con los mismos sonidos en los momentos requeridos: el muslo como pulso, el acento con la patada, y la subdivisión con rápidos golpes en el pecho.
Es de noche (sol fa mi mi)
Todos duermen (sol fa mi mi)
Es de noche (sol fa mi mi)
A dormir (re re do)
Posteriormente, analizamos el dibujo melódico de la canción representándolo según la altura de nuestra mano. Por último, aprendimos a solfearla, con sus notas arriba escritas Para interiorizarlo mejor, le adjudicamos un gesto a cada nota. También la representamos en cascada interpretando el acento. y finalmente la representamos completa en cascada. Para ello nos separamos en tres grupos, cada uno realizando una parte conforme indicaba la profesora. Con estos mismos grupos también nos hizo deambular por la clase mientras repetíamos nuestra parte intentando no equivocarnos entre tantas personas que cantaban algo tan parecido pero diferente, y a ser posible intentábamos "conectarnos" cantando cada uno nuestra parte frente a un compañero .
Terminamos la clase cuando logramos trasladar esta canción no a la voz, sino a los instrumentos de lámina, de nuevo en cascada. Utilizamos el xilófono y el metalófono compartiéndolo en parejas para ello, después de que la profesora nos hubiera enseñado la forma correcta de sujetar la baqueta.
Reflexión:
Como primer inciso, debo decir que aunque la profesora repetía la importancia de moverse para poder cantar con mayor facilidad y naturalidad, debo admitir que a mí me dificultaba muchísimo la tarea el tener que hacer tantas cosas a la vez y que me resultaba más natural hacer movimientos simples como balancearse o dar pequeños movimientos con el cuerpo entero más que hacer obstinatos corporales o movimientos específicos.
Por otro lado, recuerdo un momento en el que la profesora hizo un comentario que me pareció muy acertado acerca de que la música mejora su rendimiento en todas las áreas ya que requiere mucha concentración. Es cierto que con niños de estas edades no se puede esperar que mantengan mucho tiempo la atención en una tarea, pero es una habilidad como todas que considero que merece la pena entrenar, y a través de la música es una gran manera, y estoy deseando trabajar todo lo aprendido aquí en mi futura aula de Infantil.
Por último, haber aprendido la postura correcta para tocar el xilófono me ha resultado una experiencia tremendamente enriquecedora, e interpretar la pieza después de tanto trabajada con la facilidad de que no era necesaria la entonación ha demostrado ser muy motivante para la clase, junto con la nueva habilidad de poder tocar en un instrumento afinado una verdadera partitura.
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